La sinceridad retorna a la política venezolana

Jaime Granda.- En medio de las confusiones y los enredos propios de la manipulación política impuesta desde el proyecto castro-chavista, surgen señales que deben ser apreciadas como positivas porque pueden ser el comienzo del derrumbe de la dañina polarización que ha permitido la permanencia de ese proyecto político que llegó al poder en diciembre de 1998 con el ahora desaparecido Hugo Chávez.

Desde comienzos del año pasado, cuando comenzamos a aportar este Informe Político para los colegas en el exterior, dejamos claro que no había sinceridad ni en la oposición ni en el gobierno.

El 12 de marzo de 2017 dijimos que la oposición formal, la representada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), seguía nadando en contradicciones frente a la necesaria legitimación de los partidos políticos.

El 17 de octubre de 2017 planteamos que más allá de los reclamos y protestas por las evidentes irregularidades cometidas por el Consejo Nacional Electoral (CNE), antes y después de las votaciones del domingo para gobernadores, la oposición debe asumir la realidad.

Debe oír lo que se está diciendo en estados donde todos veían imposible el triunfo del candidato oficialista. Ya es imposible seguir ocultando que la cúpula de la MUD no está totalmente unida y eso impidió que el Comando Nacional de Campaña hiciera más de lo que hizo.

Agregamos que sin dar mayores vueltas a la situación hay que admitir que el domingo pasado ganó la manipulación. Las trampas, cambios de centros de votación, que en Nicaragua llaman “Ratón loco”, desinformación hasta última hora y dejar el boletón con candidatos que habían renunciado a favor del candidato unitario, fueron parte de esa manipulación, en la que destaca el hecho de ampliar las expectativas de la oposición para que su pequeña victoria fuera despreciada.

La ampliación de expectativas condujo a gran parte opositora a un prematuro triunfalismo.

En ese Informe Político del 18 de octubre de 2017 dejamos claro que para nadie era un secreto que en la cúpula de la MUD, que podemos llamar la oposición formal, muchos celebran que hayan perdido Henri Falcón en Lara, Ismael García en Aragua y que termine perdiendo Andrés Velásquez en Bolívar.

Igualmente expresamos que nadie puede creer que el empeño de grupos supuestamente opositores a todo lo que decide la MUD sea gratis. La campaña en contra de la participación opositora en las elecciones regionales debe haber dado algún beneficio a sus más reconocidos promotores. Ya se verá si algunos que fueron despojados de empresas familiares las recuperan ahora.

Por todo eso, el divorcio del partido Acción Democrática (AD) con la MUD, anunciado esta semana, encaja en el necesario retorno de la sinceridad a la política venezolana.

Henry Ramos Allup, secretario general de AD, quien fortaleció a la Asamblea Nacional (AD) en su primer año en manos de la oposición y recuperó en gran parte a su alicaído partido por la permanente campaña en su contra desde el proyecto gobernante, anunció que iniciará una gira por las seccionales de la organización a fin de desarrollar “un nuevo programa de lucha política”.

Por supuesto que no faltan en las redes sociales los comentarios de gente de oposición manipulada por la campaña del proyecto castro-chavista que a estas alturas sigue culpando a los adecos y al imperio por el desastre que ese proyecto ha causado. Derrumbar totalmente esa estrategia del proyecto castro-chavista es parte de la tarea que tiene la oposición por delante. Debe rescatar la racionalidad plena y entender que con insultos a quienes se baten en la arena política y fueron los que impusieron la democracia y lucharon contra ese flagelo que triunfó con un infiltrado en las fuerzas armadas, solo ayuda a ese proyecto creador de miseria.

Viene a cuento los que muchos analistas dijeron antes de la campaña para las presidenciales del 20 de mayo. La oposición necesita a un candidato como Henry Ramos para recuperar la alternabilidad en el Poder Ejecutivo. Hizo méritos desde la AN, pero los muchachos que manejan la MUD, como también dijimos el año pasado, se comieron totalmente el cuento del proyecto castro-chavista de que los adecos “no volverán” y pusieron todos los obstáculos para que eso no se diera.

Con esa antipolítica, la MUD pasó de ser una alianza de 30 organizaciones políticas a una de solo 4 y ahora el G4 se convierte en 3G: Primero Justicia (PJ), Voluntad Popular (VP) y Un Nuevo Tiempo (UNT).

Lo cierto es que en estos momentos, el partido clave del chavismo tiene 19 gobernadores y AD tiene 4 y la tolda blanca responde ahora a las presiones de sus bases en todo el país para no entregar también al oficialismo los municipios, como ocurrió con los Consejos Legislativos y parte de las gobernaciones.

Frente a los que dicen en las redes sociales los despechados de la oposición sin estrategia, es oportuno señalar lo  dicho en su cuenta de Twitter por la racional y luchadora gobernadora del Táchira, Laidy Gómez:

“ADemocrática demuestra que su horizonte es Venezuela, ir a donde está el Pueblo que no tiene esperanzas porque nadie brinda soluciones, pasar de la promoción a la atención de la crisis, con trabajo que vincule a todos los sectores más allá de un G4politico; al que respetamos”.

El oficialismo

En el oficialismo también están surgiendo señales de sinceridad en cuanto a la gestión de Nicolás Maduro al frente del Poder Ejecutivo.

El dirigente del Partido Comunista de Venezuela (PCV), Carlos Aquino, dijo en el programa Vladimir a la 1 del miércoles  en Globovisión, que la asignación de las empresas del estado al Frente Francisco de Miranda se dio sin la participación de los trabajadores y enfatizó que no se puede impedir a los venezolanos acceder a los derechos sociales por no poseer el Carnet de la Patria, ese carnet no puede sustituir a la Cédula de Identidad.

El periódico zuliano Versión Final recordó el viernes 29 de junio que Gisela Kosak Rovero, escritora y académica venezolana, sentenció antes de las elecciones de mayo: “El madurismo es el chavismo sin gente”. El fracaso del “Movimiento Somos Venezuela”, promovido por Maduro, confirmó esa frase.

En esa nota, Versión Final destaca el ascenso del ahora presidente de la ilegítima Asamblea Nacional Constituyente y agrega que fuentes cercanas a los grupos de poder de Miraflores aseguran que Diosdado Cabello se reposiciona como alternativa para relevar a Maduro. Incluso, se habla, de que trabajaría en lograr una transición que le permita al chavismo real reagruparse, reoxigenarse y procurar la recuperación del poder.

Cita que Toby Valderrama, seudónimo del socialista Antonio Aponte, reveló que Cabello cuenta con el respaldo de Vladimir Padrino López y la FANB, además de dirigentes alejados de Maduro.

Ese es el panorama que se vislumbra en Venezuela, nos guste o no. Ojalá todo sea para beneficio del pueblo que está sufriendo la peor hiperinflación del continente.

AUTOR: Jaime Granda es periodista venezolano y publica su columna semanal Agenda Abierta en el diario El Nuevo País. @jajogra

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