El chavismo gana tiempo

Informe Político, Jaime Granda.- Las dudas y observaciones expresadas en anteriores informes políticos sobre la actual situación en Venezuela son reconocidas ahora por especialistas, venezolanos y extranjeros.

Como simple coincidencia, Juan Guaidó llegó a donde no había llegado ningún presidente de la Asamblea Nacional (AN) y Donald Trump, con sus presiones y sanciones al gobierno chavista, llegó a donde no había llegado ningún presidente norteamericano, incluyendo frenar la venta de petróleo venezolano a Estados Unidos.

Muchos advierten que Trump no es defensor de los derechos humanos ni del sistema democrático y no ven razones claras para esa posición contra el gobierno de Nicolás Maduro, quien acusa a Estados Unidos de querer quedarse con el petróleo venezolano, que es lo mismo que estimula el apoyo de Rusia, China y otras naciones a su gobierno.

Carlos Malamud, investigador principal sobre América Latina del Real Instituto Elcano, con sede en Madrid, dijo a BBC Mundo: “Estados Unidos ha sido el principal comprador de petróleo venezolano y esta es una gran paradoja: la autodenominada revolución bolivariana pudo llevarse a cabo gracias a los dólares estadounidenses, sin los cuales habría sido muy difícil que el proyecto chavista hubiera salido adelante como lo hizo”.

Agregó que gracias a la explotación del petróleo y del gas de esquisto, Estados Unidos se ha hecho mucho menos dependiente de las importaciones y que, en todo caso, desde el punto de vista del abastecimiento de los mercados es mucho más importante lo que ocurre en Medio Oriente que lo que pasa en Venezuela.

Lo cierto es que Estados Unido encabeza  el grupo de 40 países que ha reconocido a Juan Guaidó como presidente interino y única autoridad legítima en Venezuela.

El cambio no es inmediato

Desde el inicio de 2019 y ante lo que algunos sabían que vendría cuando Voluntad Popular tomara las riendas de la AN, varios dirigentes y diputados aconsejaron no despertar más falsas expectativas en las mayorías que quieren salir del gobierno chavista.

Casi dos meses después del nuevo renacer de la esperanza antichavista, con cierta timidez algunos opositores admiten que el camino para rescatar a Venezuela es más largo de lo que muchos creen.

La AN admite eso al aprobar la Ley del Estatuto para la Transición en la que se fija en 12 meses el plazo máximo de una transición posterior a Maduro. Por cierto que el viernes, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia anuló ese estatuto.

Parece que la oposición debe admitir claramente que la salida de Nicolás Maduro del poder no es cuestión de horas, no es el fin inmediato de la crisis ni incluye el exterminio de todos los chavistas y disidentes.

Es hora de admitir, como varios analistas europeos, que la cúpula chavista ha demostrado desde hace más de dos décadas su capacidad de resistencia. La estrategia por la que aparentemente apostará el chavismo no tiene mucho misterio, pues es la habitual: ganar tiempo, desgastar al adversario y preparar el contraataque.

Frente a todo eso, luce como contradicción que Juan Guaidó y sus colaboradores inmediatos insistan en rechazar cualquier negociación alegando que eso alarga el sufrimiento popular.

Igualmente es una contradicción que el chavismo que predica que su misión es beneficiar siempre el pueblo rechace la ayuda humanitaria que ya está en Cúcuta, Colombia.

Otras aclaratorias

Ante señales de decepción, el gobierno paralelo de Juan Guaidó comenzó a resaltar en las redes sociales sus logros. Es cierto que consiguió que las masas volvieran a la calle, que 40 países reconozcan a ese gobierno y no al de Maduro y que el Consejo de Seguridad de la ONU haya priorizado la situación de Venezuela.

Igualmente, se anota que Estados Unidos haya congelado bienes y cuentas de PDVSA y Citgo en favor del gobierno de Guaidó, al igual que la asignación de cientos de millones de dólares americanos a la administración del gobierno de Guaidó como ayuda humanitaria para el pueblo venezolano. Ahora es cuando comenzó la guerra económica contra el chavismo.

En esos logros hay que anotar que varios militares y funcionarios civiles han saltado hacia el gobierno de Guaidó.

Pero deben admitir lo que han explicado varios expertos a BBC Mundo. El antes citado Carlos Malamud, por ejemplo, dijo que Guaidó “no tiene el control efectivo y por tanto se trata de un reconocimiento más simbólico que real”.

El experto cree que es una medida de presión que parte de la comunidad internacional está ejerciendo para que Maduro se aparte y puedan convocarse nuevos comicios en el país.

Una cosa es el aspecto simbólico, declarativo, de apoyar a una “figura que puede favorecer la transición” y otra muy distinta es “cortar lazos con quien tiene el poder de facto”, añadió.

Sandra Borda, analista política colombiana y profesora de la Universidad de los Andes, considera: “Si no se logra traducir en una presión social para que se vaya el régimen, no va a significar nada”.

Jorge Galindo, analista político afincado en Colombia, dijo: “Como en cualquier Estado, el monopolio de la violencia está en manos del ejército”.

“El reconocimiento solo es útil si la oposición es capaz de utilizarlo para convencer a los pragmáticos dentro del régimen”, agregó.

Igualmente no pueden obviar que el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, dijo en carta enviada a Juan Guaidó que considera al gobierno de Nicolás Maduro como el único autorizado para solicitar gestiones de asistencia humanitaria.

Hay que tener presente que al gobierno de Maduro lo apoyan la Federación Rusa, la República Popular China, Irán, Turquía, España, Portugal; entre los latinoamericanos y del Caribe: México, Uruguay, Cuba, Bolivia, Nicaragua, El Salvador, Trinidad y Barbados, República Dominicana, Santa Lucía; y de otras regiones,  Siria, Yemen, Irak, República Democrática del Congo, Palestina, Japón, Argelia, y otros.

Posible salidas

Frente a todas esas circunstancias no está visible ni palpable cuál será el final del conflicto político en Venezuela.

Varios expertos consultados esta semana por AFP señalaron que pudiera ser a través de una invasión extranjera con sus inevitables consecuencias para toda la población.

También dijeron que a pesar de cuatro intentos fallidos de diálogo desde que Maduro llegó al poder en 2013, pudiera darse una negociación a cambio de levantar embargos y garantías de que no habrá acoso internacional para la cúpula gobernante.

Otra opción es un colapso interno si los militares, sobre todo los dos mil generales, y los colaboradores civiles de Maduro se desmarcan.

Los expertos consultados por AFP no descartan que Nicolás Maduro y su grupo se atrincheren como hicieron los Castro en Cuba, lo que pudiera traer consecuencias muy penosas para la población que más sufre la crisis. No hay que pasar por alto que en los últimos días el gobierno de Maduro está haciendo cambios en la economía que pueden ayudar a su atrincheramiento.

AUTOR: Jaime Granda es periodista venezolano y publica su columna semanal Agenda Abierta en el diario El Nuevo País. @jajogra

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